En un universo infinito, lleno de posibilidades, formas, colores y creencias, hay un sinfín de herramientas que han sido creadas en su mayoría con buenas intenciones. Ahora, la relación o el cómo un individuo utilice esas herramientas es un tema totalmente personal y requiere de un discernimiento despierto.

De las mayores trampas con la cual el ego se escuda es la delegación de la responsabilidad, donde el ego va creando laberintos de creencias que excusen su actual situación. Y al mismo tiempo, nuestro infinitamente paciente ser superior, conciencia, luz, o aquello eterno dentro de nosotros nos va a impulsar a toparnos o a manifestar nuestro estado de despierto y entonces se nos presentan herramientas para servirnos.

¿Cómo podemos discernir cuando estamos usando las herramientas para nuestra independencia espiritual o cuando estamos usándolas para mantener al ego en su cómoda flojera?

Antes de entrar en este punto quiero aclarar que lo que comentaré aquí son mis opiniones personales.

Comencemos con un primer ejemplo, El Hoponopono es una herramienta que se nos presenta como una forma de interactuar con la relación de nosotros con los demás y así identificar nuestro roll y nuestro nivel de responsabilidad en todas las áreas en las que hemos participado como individuo y como colectivo. Uno de sus propósitos es identificar ataduras morales, de culpa, o de miedo para así inspirar a la persona a tomar y a ejecutar todos los cambios necesarios para avanzar. Esta herramienta utiliza con el discernimiento del amor, inspirar a unos cambios de empoderamiento espectaculares, en donde la persona se hace responsable y toma acción con respecto a esa responsabilidad, en otras palabras se activa. Esta vendría siendo en mi opinión la forma correcta de utilizar el Hoponopono.

He observado como muchas personas utilizan esta practica de otra manera, en donde se repiten palabras de perdón, para luego mantenerse en un estado de sumisión y pasividad esperando que sea el universo el que los resuelva. De esta manera manteniéndose en un ciclo repetitivo de comportamiento, pensamiento y emociones que produjeron ese evento al cual inicialmente estaban pidiendo perdón. En este ejemplo se puede observar como una misma herramienta que originalmente fue creada con muy buenas intenciones, siendo utilizada desde la ignorancia y el desamor no sirve a nuestra evolución sino, a nuestro ego.

La geometría sagrada es la luz codificándose con la intención y la voluntad de la fuente o Dios, para formar el mundo material. Hay infinitas figuras de geometría sagrada, en este espacio conversaremos sólo de una, el Cubo de Metatrón. El que tiene una relación en mi opinión, sana con respecto a la geometría sagrada es el que se apodera de ella y la gobierna utilizando las herramientas de ese código para moldear la realidad a voluntad. En Cubo de Metatrón vendría siendo como un teclado maestro que escribe todas las frecuencias, todos los códigos que la fuente desee. Si la persona que esta utilizando el Cubo de Metatrón participa desde su miedo posiblemente desde su inconciencia, puede estar alimentando la pasividad o flojera espiritual. Si ya entendemos que el Cubo de Metratón es un teclado con el cual estamos escribiendo la realidad y con ese teclado decidimos escribir “protégeme de…” estamos así mismo creando aquello del cual protegernos y de esta manera nos mantenemos en el triangulo de víctima, victimario, y salvador.

Como los Dioses creadores en potencia que somos, el mayor servicio a la evolución universal que podemos dar es nuestro propio crecimiento espiritual para así añadir nuestra individualidad al mosaico infinito que es nuestro universo.

Alcancemos juntos la independencia espiritual.

Javier Heriquez Paneyko

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